viernes, 20 de octubre de 2017

Manías literarias | Book tag

¡Hola mis lectores errantes!

Hoy estamos de celebración porque ya somos 200 personitas las que formamos parte de este rinconcito de lecturas. Quería traeros una entrada un poco más especial, más personal, porque quiero que me conozcáis, que nos conozcamos. Los que me leéis normalmente seguramente os haréis una idea de por dónde van mis gustos literarios y demás peeero hoy quería ser algo más precisa... Sí, sí. hoy toca el book tag de las manías literarias. ¿Queréis conocer mi lado más literario y también más friki? :P

Segunda sorpresita del día. No sé si os habréis dado cuenta... Hay un nuevo botoncito en el apartado de mis redes sociales. Estáis en lo cierto, ¡el blog ya tiene instagram! Todavía está un poco soso y no hay muchas fotos (os iré siguiendo poco a poco) aunque es algo que espero que cambie :)
Os espero por allí.



1. Me encanta el olor de los libros... ¿Y a quién no? Además, hay algunos libros que reconozco su olor. Me pasa con Artemis Fowl: Encuentro en el Ártico. Desde siempre ha tenido un olor a libro muy característico, desde que lo leí por primera vez hasta ahora. Es más, cada vez que limpio la estantería dedico unos momentos a recordar ese olor porque me trae muy buenos recuerdos. 

2. A veces hago trampas y leo de refilón las últimas palabras de la última página... Lo sé, pegadme, jajaja. Lo curioso es que nunca he llegado a hacerme spoilers así importantes que pudiera prever antes de acabar el libro. Es un poco my guilty pleasure.

3. Soy tan impaciente que, cuando llevo mucho rato leyendo el mismo capítulo (o cuando quiero leer un poco más en vez de irme a dormir o a estudiar como una persona responsable), miro cuántas páginas tiene/me quedan hasta el siguiente capítulo. Normalmente, si lo hago antes de acabar el capítulo es que el libro se me está haciendo algo pesado.

4. Normalmente me fijo más en los personajes masculinos que en los femeninos. ¿Por qué? Porque me gustan y punto, jajaja. Fuera bromas, eso solía pasarme durante la adolescencia (ay, hormonas). Ahora no me pasa tanto y también conecto más con los personajes femeninos. En verdad, me gusta fijarme en todos los personajes en general y ver las diferencias entre ellos ^^

5. Por culpa de la manía anterior, tengo muchos crushes literarios. Los primeros creo que fueron Harry Potter y Shail, de Memorias de Idhún (venga, ya empiezo a sacar los trapos sucios). Sé que os he dicho que ya no suelo fijarme tanto en los personajes masculinos... Qué queréis que os diga, a veces no puedo evitarlo, jajaja. Pues claro que sigo teniendo crushes, como para no tenerlos. Sin ir más lejos, en mis estanterías tengo a Newt, un Sherlock de fieltro que hice yo misma (y del que estoy muy orgullosa teniendo en cuenta mis pésimas habilidades artísticas) y mi queridísimo Jamie Fraser, el crush por excelencia.


6. Por supuesto, no me gusta prestar mis pequeños tesoros. Solo se los prestaría a personas de mi familia que yo sepa que me los van a devolver en perfecto estado. Porque sí, se ha dado el caso en que me devolvieron un libro con el lomo MUY abierto. Cuando lo vi se me cayó el alma a los pies y tuve que ponerle peso encima para que recuperase su forma. Más o menos quedó decente pero el trauma no lo he superado.

7. Me encanta releer aquellos libros que me marcaron mucho en algún momento de mi vida y, claro está, mis libros favoritos. El que más veces he releído es Posdata: te quiero, de Cecelia Ahern. Es uno de mis favoritos y hace varios años, decidí leerlo cada octubre-noviembre. Lástima que perdiera la costumbre porque siempre disfruto muchísimo leyéndolo. Mira, ya que estamosvoy a intentar leerlo estas navidades que ya le va tocando otra vez ^^

8. Soy muy influenciable y acabo marcando libros como pendientes que a los meses me doy cuenta de que es muy poco probable que llegue a leer. Aun así, soy masoca y los sigo añadiendo a goodreads. ¡Que levante la mano a quien le pase! 

9. Cuido mucho mis libros. Pero mucho, mucho. Los cuido tanto que hace dos veranos, antes de irme de vacaciones, me fijé en que algunos libros tenían manchitas por culpa de esos odiosos bichitos de humedad que se cuelan en la estantería. Mi solución para evitar más sustos: un seguro anti-bichos. Puse papel de cocina encima de los libros (se ve un poquito en la foto)... incluso tapé a Jamie. Venga, ya podéis llamarme loca, paranoica, lo que queráis, jeje. Soy muy protectora. No se nota, ¿no? xD


10. Abrazo los libros cuando me han gustado mucho. Sí, hablo de esos libros que, cuando los terminas o incluso mientras los lees, te llegan tan al corazón que sientes que formarán parte de tu vida durante mucho tiempo.

11. Me pierden las portadas bonitas *-* Como me llame la atención la sinopsis, tenga alguna que otra estrellita por ahí o esté adornado con flores o plantas, necesito que me aten y me cosan los bolsillos porque me los llevaba todos :)

12. Clásico que me apetezca leer, clásico que seguramente lea en inglés (básicamente porque la literatura inglesa es la que más me llama la atención) y porque me sentiría mal leerlos en español como filóloga. Aunque si llegan a mis manos en español tampoco les voy a hacer ascos, jeje.

13. Y hablando de clásicos... Los compro siempre en Amazon porque así puedo elegir la edición con la portada más bonita *-* ¿Habéis visto la colección Penguin English Library? Ya tengo cuatro en mi estantería y unos cuantos más a los que le tengo echado el ojo. Otra de mis perdiciones:



13. Me pone muy nerviosa tener libros de la misma saga y con distinto tamaño o alternando tapa dura con tapa blanda D: Un horror.

14. Nunca estoy del todo contenta con la disposición de mis estanterías. Por eso las voy cambiando de vez en cuando e intento ingeniármelas para que queden los libros bien bonitos e igualados de tamaño. Una misión imposible porque también me gusta colocar los libros de un mismo autor juntos y la mayoría los tengo con ediciones o de editoriales distintas :( Pero bueno, os voy a enseñar la estantería de la que estoy más orgullosa: mi rincón dedicado a Harry Potter.



15. También me gusta escribir. Actualmente no tengo mucho tiempo para sentarme delante del Word y plasmar todo lo que me ronda por la cabeza, pero tengo alguna que otra cosilla hecha y otras pensadas y en proceso. Como no podía ser de otra forma, dentro de las historias que escribo hay varios fan fics (siendo yo la protagonista, por supuesto). Drama y salseo a tope para mi recreación personal, jajaja.

16. Colecciono marcapáginas. Me encanta llevarme uno (o dos... o tres... o todos los que pueda) de los lugares a los que voy de viaje. La última vez que fui a Londres me traje unos cuantos separadores de las obras de Shakespeare. 

17. Otra curiosidad o manía mía relacionada con los marcapáginas es que nunca utilizo el mismo para dos lecturas seguidas. Vamos, que suelo ir cambiando de marcapáginas y, si el libro se presta, elijo uno que se tenga algo que ver con el contenido, juego con los colores, etc. 



18. A veces empiezo un libro que me apetece leer pero lo dejo a las pocas páginas y empiezo otro que también quiero leer. No sé si tiene mucho sentido esta manía. Viene un poco de la indecisión de: tengo 3-4 libros que quiero leer pero no sé por cuál empezar. Si uno no me termina de convencer, paso al siguiente.

19. Tengo un libro en la mesita de noche desde que me adentré en el mundo de la lectura y me enganché por derecho a los libros. Aunque no pueda leer o no tenga ganas y me lleve unos cuantos días con el libro ahí plantado, no pasa nada: necesito tener un libro empezado en la mesita de noche.

20. En cuanto acabo un libro, automáticamente escojo otro. A lo mejor no empiezo ese libro hasta pasados un par de días, pero me siento mal con la incertidumbre de no saber qué leer.

Y hasta aquí este tag ^^

¿Os ha gustado?
¿Coincidimos en manías?
¿Alguna manía/anécdota que queráis compartir?

Os espero en los comentarios, ¡un abrazo a todos!

lunes, 16 de octubre de 2017

Títeres de la magia | Reseña + Lectura conjunta

¡Hola mis lectores errantes!


Hoy toca entrada doble


Lo primero de todo: ¡este miércoles empieza la lectura conjunta de Adichie! Tengo muchísimas ganas de empezar y comentar con vosotros todo relativo al libro. Silvia lo ha explicado todo a la perfección en su blog, así que os dejo su entrada para que podáis ver todos los detalles y el calendario con las fechas de lectura de cada capítulo que haremos entre octubre y noviembre. Para comentar, tenemos este grupo de Goodreads con sus respectivas secciones para evitarnos spoilers ^^

¡Os esperamos allí!


Ahora, la reseña, que sé que lo estáis deseando ;)

Lo sé, lo sé. Todo el mundo leyendo Ladrones de libertad y yo todavía por Títeres de la magia. Y todavía tengo pendiente Alianzas... En fin, si es que no tengo perdón, jajaja. No sé qué os ha parecido esta segunda parte (me imagino que muchos lo habréis leído ya) porque para mí no ha terminado de estar a la altura de Sueños de Piedra. A ver, no me malinterpretéis, ¿eh? Simplemente me han parecido distintos y el primero me gustó más. No os adelanto más de la reseña.



Los nigromantes de la torre de Idyll no son como dicen los cuentos. Allí nadie sacrifica doncellas ni juega con la muerte, sólo se estudia entre libros y hechizos.

Clarence, que siempre ha vivido allí, adora esa calma.

Hazan, que conoce el mundo exterior, comienza a cansarse de ella.

Sin embargo, cuando unos venenos letales empiezan a comercializarse por toda Marabilia, ambos deben abandonar esa paz. Alguien tiene que encontrar un antídoto con urgencia... Aun si el precio a cambio es uno mismo.


Para los que no hayáis leído la primera parte, no os preocupéis: no voy a hacer spoiler de ella. Lo bueno que tienen estos libros es que, en un momento dado, se pueden leerse de forma independiente. Yo no lo recomiendo porque los protagonistas de Sueños de piedra aparecen como personajes secundarios en Títeres de la magia. No tendría sentido leer el segundo antes que el primero aunque la trama no siga exactamente por donde se quedó el anterior. Os dejo aquí la reseña del libro anterior: 

Marabilia #1 - Sueños de piedra



Clarence está perdidamente enamorado de Hazan, su aprendiz. Este, en cambio, parece no darse cuenta de nada, por supuesto. Mientras uno se ha dedicado toda su vida en cuerpo y alma a ser el mejor nigromante de la Torre, el otro no tiene demasiada confianza en sí mismo y se siente un fracaso cuando su tutor no le ayuda con los hechizos. Pero claro, no todo podía ser calma y tranquilidad: alguien está distribuyendo venenos en el mercado negro, venenos para los cuales todavía no existe cura. Archibald y Anthea, los maestros de la Torre, no pueden salir de allí, así que deciden enviar a Clarence a investigar lo que está ocurriendo y a traer una cura. Como era de esperar, Hazan se empeña en acompañarle. Nuestros dos chicos, junto con Lynne, Arthmael y Ariadne emprenderán un viaje en el que acecha el peligro. Magia, aventuras, amor, amistad... Esto es lo que podemos esperar encontrar entre estas páginas.

Me gusta la manera en que están construidos los personajes. No son perfectos, tienen sus inseguridades, sus días buenos y malos pero al final siempre acaban levantándose, cosa que no ha cambiado de una novela a otra. Lo que sí he notado esta vez es menos diferencias en la forma de narrar de cada personaje (nuevamente, las autoras han alternado capítulos entre uno y otro). Aun así, cada personaje sí tiene su personalidad bien definida: Clarence tiende a hundirse cuando algo no le sale bien (como es normal), se exige mucho a sí mismo y eso no es bueno. Hazan, aunque se nota que ya no es un niño, sigue siendo el chico inocente, adorable y jovial que conocimos en Sueños de piedra. Han pasado tres años desde entonces y todavía sigue sin saber muy bien qué vieron en él los maestros para permitirle estudiar allí. Ariadne es la mejor amiga de Clarence. Suele mostrarse algo fría y distante con los demás aunque nunca desaprovecha la oportunidad de dejar a su amigo en ridículo, sobre todo si es delante de Hazan. De verdad, me partía con esos comentarios picantones, le dan más tensión a la relación entre los protagonistas.

El ritmo de la narración me ha parecido un poco más lento que en Sueños de Piedra porque en este libro los capítulos son más largos, tenemos más descripciones y más monólogo interior. Tampoco hay demasiada acción, solo en dos o tres momentos puntuales en los que Iria y Selene se han lucido. Me encantó tanto la escena de las sirenas como la de los dragones y cómo han descrito cómo son, dónde viven, sus costumbres. Me hizo mucha ilusión encontrarme con estas criaturas porque me encantan y, además, me recordaron un poco a El Cáliz de Fuego, a Tríada y El Hobbit (no diré por qué, eso os lo dejo descubrir a vosotros).

Os comentaba antes que en este libro también aparecen Lynne y Arthmael. No han tenido tanto peso en la trama, algo lógico ya que esta es la historia de Hazan y Clarence. Sin embargo, me hubiera gustado que tuvieran más presencia en la trama. La química que tenían ellos me gustaba mucho más que la de Clarence y Hazan.

Y ahora el plato fuerte

Lo que más me ha gustado del libro es la cantidad de mensajes que transmiten. Me gusta que traten el tema de la homosexualidad de forma tan natural y normalizada, que vuelvan a incidir en lo importante que es luchar por nuestros sueños, no rendirnos aunque lo veamos todo de negro, enfrentarnos al fracaso con la cabeza bien alta, entender que podemos aprender y evolucionar de nuestros errores, no conformarnos en hacer lo que los demás dicten qué es lo correcto. Y lo que más genial me parece es que las autoras lo transmiten todo de forma muy directa y clara, de forma que no te quepa ninguna duda de lo que te están queriendo decir. 
"nadie nos obliga a definirnos, más que nosotros mismos."
 "Pero el bien de unos no justifica dañar a otros"
En resumidas cuentas: podemos aprender mucho de estos libros, de estas autoras. Puede que el componente fantástico no sea tan importante como lo son los mensajes que transmiten, pero os aseguro que podemos sacar más de un buen consejo de estas páginas. Si no le pongo más nota, es porque no me ha gustado y enganchado tanto como lo hizo Sueños de piedra. Eso sí, que no os quepa duda que el libro lo vale.



¿Lo habéis leído?
¿Os gustan estas autoras?

Dejadme vuestra opinión en los comentarios, que me encanta leeros ^^

¡Un abrazo a todos!


viernes, 13 de octubre de 2017

La llamada de las brujas | Reseña

¡Hola!

¿Cómo estáis? ¿Todo bien? Espero que sí y que esas lecturas de octubre estén yendo como la seda ^^ Hoy toca reseña de colaboración gracias a Edición anticipada. Es un poco incómodo leer en su plataforma, sobre todo si lees en el portátil. Este libro tiene un pase porque es cortito y rápido de leer, así que el tiempo pasado frente a la pantalla tampoco resulta excesivo si sabemos dosificarlo.


Las Blackwell siempre han vivido en el páramo, han sido sus protectoras desde siglos atrás y nunca se han inmiscuido en los asuntos de los habitantes de Monkton, el pueblo más cercano. Sin embargo, los tiempos cambian, y las tres mujeres, abuela, madre e hija, han aprendido a convivir con sus vecinos.

Todo apunta a que el final de las brujas del páramo está muy cerca y, cuando reciben un misterioso envío sin remitente que contiene una antigua reliquia mágica, da comienzo una serie de acontecimientos que pondrán en peligro sus vidas.


En Monkton, un pueblecito Inglés, reside un aquelarre de brujas en el páramo de Ballentree. Las Hilanderas han vivido allí desde hace 2000 años, protegiendo el páramo y la magia que allí reside. No es fácil ocultar su verdadera identidad a los habitantes del pueblo pero, después de tantos años, las tres brujas se las apañan muy bien. Todo se complica cuando llega un nuevo visitante al pueblo y Ofelia tiene una visión. Las tres brujas coinciden en que el páramo está en peligro y que deben protegerlo.

El  libro empieza bien. Tiene un inicio que me recuerda al de los cuentos de hadas y, si bien esa entonación de cuento se pierde un poco pasados los primeros capítulos, tiene otros detalles interesantes que me apetece compartir con vosotros:

Los nombres de las protagonistas. 

Me parece la mar de original que el autor eligiese unos nombres bien conocidos y con mucho significado y mitología detrás. Si solo hubiese sido por Hipólita, nunca me habría dado cuenta. Lo que realmente señala este detalle son los nombres de Ofelia y Pandora. ¿Estas dos suenan más, no?

Hipólita, en la mitología griega era una amazona, hija de Ares dios de la guerra. Era la dueña de un cinturón mágico, el cual Heracles (o Hércules) tenía que recuperar en su novena prueba. Se dice que Pandora fue la primera mujer, hecha a partir de barro por Hefesto. La dotaron de belleza y sensualidad pero entre estos atributos también se encontraban la mentira y seducción. Pandora poseía un ánfora que contenía todos los males y un solo bien: la esperanza. Os podéis imaginar qué pasó con la famosa "caja" de Pandora. Por último, Ofelia, la más joven de las Blackwell, recibe su nombre de una obra que quizá os suene. Hamlet, de nuestro querido William Shakespeare. No os quiero hacer mucho spoiler de la trama por si os interesa leer la obra. Solo os digo que hay mucho drama y tragedias de por medio y que este personaje en cuestión es el prototipo de las mujeres locas que deciden suicidarse.

El nombre del pueblo

Cuando investigué sobre el nombre de las protagonistas y seguí leyendo pensé: si las protagonistas tienen una base literaria / mitológica... ¿Qué pasa con el pueblo? Para mi gran sorpresa, el pueblo existe y está en el distrito de Kent. Y ahí se queda todo. El páramo de Ballentree es ficticio, muy a mi pesar. Aunque... ¿quién dice esta casita de aquí no sea la granja de las Blackwell?

https://www.airbnb.co.uk/rooms/14052314


Y ahora, pasando a temas un poco más serios:

Durante toda la novela me han surgido varias preguntas que se han quedado sin responder. por ejemplo, no entiendo de qué manera las Blackwell conservan su aspecto y edad (son madre, hija y abuela) ni de qué manera está la magia contenida en el páramo. Además, hay poca profundidad en las descripciones, la narración en general y como ya he adelantado por mis incógnitas, en la trama. Todo pasa demasiado rápido, sin detenerse en casi nada y desembocando en acciones precipitadas y con poco fundamento: X personaje hace Y porque sí y ya está. No da lugar a que haya tensión, intriga, ni drama, tres elementos con los que se puede jugar perfectamente en esta novela.

Y los personajes no se libran de esta falta de desarrollo. Los he visto un poco planos, con muy poca personalidad y poco caracterizados. Sobre todo, me ha faltado una caracterización psicológica clara y bien fundada: no sabemos realmente cómo les afecta lo que está pasando, ni lo que piensan. Simplemente hacen algo porque tienen que hacerlo, sin explorar distintas posibilidades ni nada. A veces, lo que decían algunos personajes, como Aaron, me recordaba a lo típico que se diría en esa situación. No hay mucha originalidad en ellos aunque el que menos me ha gustado ha sido Hannibal Proctor. Por el nombre (lo siento, soy de esas personas que escuchan "Hannibal" y piensan en Hannibal Lecter aunque no tenga nada que ver) me imagino a un personaje fuerte, decidido, con un toquecito de maldad. ¿Y qué nos encontramos? Una especie de marioneta que hace lo que le diga su tía sin cuestionarla y cuando no está del todo de acuerdo. Podría haber sido un gran personaje, sobre todo porque tiene delante un gran conflicto personal: hacer lo que te diga tu tía la loca o hacer lo correcto. No vemos sus sentimientos, cómo le afecta la situación ni si le asaltan las dudas sobre qué es lo que quiere hacer realmente. Tampoco tiene motivos para actuar como lo hace. Y por eso, no me han parecido unos personajes muy realistas que digamos.

En este aspecto, habría estado bien hacer uso de flashbacks para ahondar un poco más en cómo llegaron las brujas a tener tanto poder, cómo se han mantenido en su estado y, sobre todo, lo que más he echado en falta ha sido explorar la magia del páramo. No vemos un despliegue real de los poderes de las brujas, apenas al final del libro. Habría estado muy guay meter algo de leyendas o caracterizar más cada personaje con todo lo que implica su nombre (solo hay un caso en el que existe una ligera relación) y, ya puestos, desarrollar un poco más el enfrentamiento final (demasiado corto, con muy poca magia) y el personaje antagonista.

Y ya, por comentar otros aspectos del libro, deciros que el lenguaje es bastante sencillito, perfecto para un público infantil-juvenil (quitando esa falta de descripción y diálogos que estamos hartos de leer y ver en televisión). Hay alguna que otra falta de ortografía, nada serio, y los capítulos no son muy largos, lo que ayuda a que queramos leer un poquito más para saber qué pasa. Eso sí, los pocos hechizos que hay me han recordado mucho a los de Harry Potter y eso me ha gustado mucho porque el toque de latín le pega mucho a las brujas y hace que suenen mucho más realistas.

En definitiva, creo que el autor tenía unas ideas buenas e interesantes pero le ha fallado un poco la ejecución. Esas incógnitas sin resolver, la falta de profundidad en la trama y las descripciones y alguna que otra incoherencia hace que el libro pierda un poco. Y, por dejar la reseña con un comentario algo más positivo, es un libro que se puede leer, entretenido y que os puede resultar simpático si os gustan las brujas y demás. No sé si esta es su primera o segunda novela (sé que es ilustrador), solo puedo decir que Francesc no ha hecho un mal trabajo. Tiene una buena base, así que solo le hace falta seguir mejorando para que su próximo libro llegue lejos ^^



¿Qué os parece?
¿Lo habéis leído?

Dejadme vuestra opinión en los comentarios y dadme una alegría que me apetece mucho leeros ^^

¡Un abrazo!